¡Mide lo que realmente importa!

No importa cual sea tu objetivo físico, pero la realidad es que no puedes controlar lo que no puedes medir. Por eso estar controlando y monitoreando tu progreso, te ayudará a tener un panorama más claro de lo que has logrado.


¿Cómo sabes si tu plan de entrenamiento y nutrición están siendo eficaces y te están ayudando a conseguir tus objetivos? 

  1. Mide lo que importa: Lo primero que debes tener en cuenta para medir tus progresos, es tener claro que es lo que vas a medir, por ejemplo si tu objetivo principal es quemar grasa y bajar de peso, tienes que concentrarte y medir solo eso (Ya que si empiezas a medir todas las cosas te vas a enloquecer y frustrar, un cuerpo atlético no se consigue de la noche a la mañana). Exactamente el mismo caso es para lo que buscan aumentar masa muscular y ganar fuerza, debes enfocarte en medir esos factores claves determinantes, no otra cosa. 
  2. La consistencia: Siempre que uses un método para medir y validar tus resultados, hazlos a la misma hora y bajo las mismas condiciones. Ya que el peso de tu cuerpo puede variar aproximadamente 2 kilos durante el día. Debes tener claro que vas a estar más pesado después de una comida, entonces ten en cuenta también este factor para que siempre lo hagas de la misma manera.
  3. La báscula o balanza solo para medir el peso: Este método quizás para la mayoría de personas es el más "Fiable, fácil y seguro", sin embargo este método es una de las peores y frustrantes maneras de medir y controlar tus progresos, ya que pesarte no demuestra para nada como ha sido el cambio y transformación de tu cuerpo, puedes haber perdido grasa pero haber ganado masa muscular y seguir pesando lo mismo. Por eso nuestro consejo es que montarse en una báscula solo para pesarte es un argumento no válido para determinar si tus planes de entrenamiento o nutrición están funcionando.
  4. Porcentaje de grasa corporal: Medir el porcentaje de grasa corporal hoy en día es posible y fácil de hacer, ya que muchas básculas modernas viene con un sistema donde por medio de una pequeña corriente eléctrica te arrojan datos claves que son útiles a la hora de medir progresos. Tienes que tener en cuenta que aún estos aparatos no son tan exactos y tienen un margen de error, por eso si deseas controlar tu porcentaje de grasa, trata de hacerlo bajo las mismas circunstancias y el mismo aparato. (Una cosa es el % de grasa y otra cuanto es mi peso en la báscula).
  5. A la vieja escuela: Este es un método antiguo pero muy eficaz a la hora de medir y controlar tus progresos. Es muy simple, coge una cinta o metro de medición, mide la circunferencia de las partes del cuerpo que más te importan y anótalas en una libreta o tu teléfono. Vas a ver que con el pasar de los días estas medidas se van transformando y mejorando. (No hagas esto después de entrenar ya que la dilatación de los vasos sanguíneos hacen que los músculos estén más grandes)
  6. Fotos: Este es uno de los métodos más confiables y transparentes, ya que nos permite evidenciar y validar por nosotros mismos los cambios que hemos obtenido a lo largo del tiempo, por eso es tan importante tomarte la foto del antes y el después (Te aconsejamos 1 foto cada 6 semanas y tener todo el historial guardado para ver las comparaciones). Como todo lo anterior que te hemos nombrado, trata siempre de tomarte la foto en las mismas circunstancias y con buena condiciones de luz en tu entorno para poder detallar mejor.
  7. La ropa: Nuestro método preferido en la casa ORUX, ya que es completamente evidente y tangible darte cuenta por medio de la ropa como has cambiado y evolucionado con tu nuevo estilo de vida. Siempre vamos a tener esa camisa o ese pantalón que nos dice con claridad si hemos subido o bajado de peso o aumentado la masa muscular.
  8. Honestidad: Como su nombre lo dice, debes ser honesto contigo mismo y evaluarte con sinceridad ¿Realmente estoy cumpliendo al detalle con mi plan de entrenamiento? ¿Estoy llevando mi alimentación de manera adecuada y saludable?. Recuerda que la honestidad y transparencia nos ahorran montones de dolores de cabeza y frustraciones.
  9. Tú, ¿Cómo te sientes?: Recuerda que los progresos no son solo estéticos, debes darte cuenta de todo tu entorno, ahora estas más saludable, más enérgico, te cansas menos, duermes mejor, tienes más energía, estas más fuerte, más rápido, más resistente, te sientes más feliz, has mejorado tu autoestima y confianza en ti mismo, ahora hablas y te relacionas con las personas de manera diferente. Todo esto que te nombramos también hacen parte fundamental del progreso.

Recomendación final: Mide y lleva un control de tus avances y progresos de forma periódica, cada 4 o 6 semanas. Si lo haces diariamente o cada semana te aseguro que no verás casi nada y empiezas a estresarte, preocuparte, desmotivarte y alejarte de tus objetivos planteados.

¡Si alguna de estas cosas te están sucediendo, esto quiere decir que estas progresando y vas por buen camino!

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