Muchas de las preguntas y dudas más comunes que escuchamos frecuentemente son: ¿Cuántas veces a la semana puedo hacer esta rutina de entrenamiento? ¿Durante cuánto tiempo debo hacer este plan?

El inicio del estancamiento y adaptación

Ninguna rutina de entrenamiento debería hacerse todos los días ya que es uno de los principios básicos de la planificación y adaptación del ejercicio. Si se hacen las mismas rutinas de entrenamiento cada día, pierden su efectividad ya que el cuerpo es una “Máquina” que tiene memoria y se acostumbra a los mismos niveles de estrés físicos hasta el punto de estancarse. Ya no evoluciona más, independientemente de si se trata de aumentar la masa muscular, adquirir más fuerza, aumentar la resistencia, quemar grasa, etc.

Comprobado por la ciencia 

Lo mismo pasa en la ciencia con la medicina y los virus, cuando un virus se acostumbra a que le inyecten frecuentemente el mismo antídoto, ellos crean algo que se llama anticuerpos haciendo que la medicina no sea tan efectiva, obligándolos a aumentar la dosis o cambiar de antibióticos.

Como evitar el estancamiento

Para evitar caer en una fase de estancamiento debes tener un buen plan de trabajo de manera organizada, atada a una estrategia y enfocada en tus objetivos. Estos planes de entrenamiento manejan y combinan inteligentemente diferentes curvas de intensidades, dinámicas y metodologías para estar evolucionando constantemente y evitar el estancamiento.

La importancia de trabajar en Ciclos de entrenamiento 

Trabajar por Ciclos o etapas nos brinda y aporta una gran variedad a la hora de estructurar y crear un calendario con todas nuestras rutinas de entrenamiento. En estos Ciclos podemos diseñar un plan donde se combinen diferentes metodologías como: 

  1. Hipertrofia
  2. Cardio
  3. Resistencia
  4. Entrenamiento de contraste
  5. Fuerza
  6. Resistencia muscular 

Sabemos que los gustos y preferencias de cada uno de nosotros son diferentes, pero si en verdad quieres ver cambios progresivos en tu cuerpo y evitar estancarte, debes ponerte a prueba e intentar nuevas formas de entrenar, nuevas metodologías, dinámicas de entrenamiento y curvas de intensidad. 

Mantén siempre una mentalidad abierta y positiva a los cambios, ponte objetivos claros y diseña un plan de acción para alcanzarlos.

Te recomendamos que no tires la toalla muy rápido si no te gusta o crees que cierta metodología de entrenamiento no es la indicada para ti, dale tiempo a tu cuerpo a que pase por diferentes estimulaciones y fases de estrés muscular. Verás que al final serás recompensado por tanto sacrificio, disciplina y enfoque.


Ahora la pregunta final es: ¿Lo que estas haciendo hoy te llevará al mañana que tanto deseas? 

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